Así lo llaman al ecuatoriano de Alianza que se convirtió en figura la noche del jueves, tras anotar el gol del triunfo ante Cristal. Confiesa que aconseja a Manco, no tiene novia ni le molesta que le digan mono. Estudia Negocios Internacionales y su papá canta en un trío musical.
Un nuevo súper héroe apareció en La Victoria. No tiene grandes poderes, pero sí un excelente remate. No vuela, aunque corre a gran velocidad. Este personaje no es de acero, sino de carne y hueso. El ecuatoriano Luis Fernando Saritama sale a luchar por la justicia y dar alegrías al pueblo blanquiazul.
Luis, por fin se te abrió el arco.
Sí, estoy contento por el triunfo porque nos ayudará a que el grupo esté fuerte y para saber que podemos lograr cosas importantes.
¿Eres el Chino salvador de Matute?
No tanto así, pues para empezar, no me dicen Chino. En Ecuador tenía dos apodos: uno era SuperSari, que fue un sobrenombre que lo puso la hinchada del Deportivo Quito en sus banderolas y otro el Jet, por la potencia que tenía.
¿Y eres hincha de Superman?
De niño siempre me gustaron las historietas como Superman, que tiene la S en su pecho y es la inicial de mi apellido. También me encantaba ver Flash, El Capitán América y Batman por supuesto.
¿Alguna vez festejaste un gol con la vestimenta de tus ídolos?
Lamentablemente, por todas las disposiciones de la FIFA, ya no permiten celebrar con ningún tipo de máscaras ni de camisetas debajo de la oficial. Creo que con eso le han cortado un poquito de imaginación y show a los jugadores.
Me cuentan que te has hecho muy amigo de Reimond Manco...
Sí, estoy acostumbrado a aconsejar a los más jóvenes como lo hicieron conmigo Alex Aguinaga y otros experimentados cuando yo salía en Ecuador. Reimond es un buen chico, tiene un gran futuro y cuando nos juntamos hacemos las cosas bien.
El camarín de Alianza es uno de los más salseros del país, ¿ya te contagiaron?
Escucho todo tipo de música, salsas de Marc Anthony, Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Jerry Rivera y Costa Brava, entre otros. También música electrónica de Bob Sinclair y Café del Mar, además de baladas, pasillos y otros géneros.
Entonces, escuchas pasillos y boleros de Julio Jaramillo y Segundo Rosero...
Siempre los escuché por mis padres, pero generalmente las personas de mayor edad son las que siguen esos temas.
Tu papá pertenece al trío Madera dorada, ¿cuál es la canción que mejor interpreta?
Al grupo le sale muy bien Muñequita morena.
Me imagino que tú también cantarás alguito...
Lo hacía cuando estaba niño e incluso estudié guitarra, pero ahora sólo canto en la ducha, ja, ja, ja.
Juan Jayo y tus demás compañeros, ¿ya te enseñaron a rumbear?
He visto cómo lo hace. Él y Roberto (Guizasola), por su característica y su raza, sienten la música en todo sentido y bailan muy bien, hacen un show en la pista.
¿Cuál es el plato que más extrañas de tu país?
Los mariscos y la comida de Loja, como el repe o arvejas con guineo, que son dos clases de sopa que me encantan, y en carnes, la cecina, que tiene un sabor especial por su modo de preparar.
¿Y cómo está ese corazón?
Bien, tranquilo. En los últimos años he tenido muchos traslados de aquí para allá y eso no me ha permitido seguir con mi pareja. Tuve una novia en Ecuador, pero al salir del país sostuvimos una relación a larga distancia y preferimos no continuar. En México no tuve nada serio, porque en realidad me preocupé más en destacar en el plano futbolístico.
¿Qué experiencia recogiste del Mundial de Alemania 2006?
Luego de campeonar con Alianza, regresé al Deportivo Quito y fui al Mundial con mi selección, pero una lesión no me dejó jugar y prácticamente hice mi rehabilitación durante el torneo. Sin embargo, vivir esos días con el grupo fue una experiencia muy linda.
¿Por qué crees que ahora Ecuador va seguido a la Copa del Mundo y el Perú no?
Es que allá hubo un proceso muy largo que se respetó con el Bolillo Gómez y después lo agarró Luis Fernando Suárez. La selección, la prensa, los entrenadores de todos los equipos, todos nos unimos.
¿Te molesta que les griten monos?
Para nada. La primera vez que vinimos me sorprendió porque nos llamaban así, especialmente la hinchada de la U. Aparte, todos los seres humanos descendemos de los monos, así que no hay ningún inconveniente. Más bien creo que nos dicen así por el tema de las bananas que se producen en mi país.
¿A qué edad debutaste?
Profesionalmente me estrené en el Deportivo Quito, a los 17 años. Entré faltando 30 minutos y de allí empezó mi carrera por varios países.
¿Qué piensas hacer después del fútbol?
Afortunadamente complemento esta carrera con el estudio de Negocios Internacionales. En México estuve en la Universidad Tecnológica de Monterrey, ya tengo un año de carrera. Ojalá acá pueda estudiar hasta diciembre y terminarla en el lugar que me toque ir el próximo año.
Estar de un lado para otro y viviendo solo, ¿te han hecho pecar las tentaciones?
No. Gracias a Dios tuve la suerte de tener una buena formación y como buen profesional nunca me gustaron ningún tipo de vicios, ni el alcohol, los cigarrillos ni las drogas, porque esas cosas afectan y perjudican al deportista. Tuve amigos a los que les gustaba tomar, pero nunca me obligaron a hacerlo.
DATOS:DIARIO TROME